Preludio de la Guerra de los Seis Días

Noviembre 7, 2007

Aparecido en ‘The Washington Post’ -18 de mayo de 2007-:

Autor: Charles Krauthammer

Los israelíes recuerdan el terror de ese insostenible mayo de 1967 en el que, sin que Israel poseyera ningún territorio ocupado, todo el mundo árabe se preparaba febrilmente para el inminente exterminio de Israel. Y el mundo no hizo nada.

A duras penas habrá existido un plan árabe de paz en los últimos 40 años -incluyendo la presente versión saudita- que no exija el retorno al ’status quo’ del 4 de junio de 1967.
¿Por qué es esa fecha tan sagrada?: porque fue la víspera del estallido de la Guerra de los Seis Días en la que Israel logró una de las victorias más sorprendentes del siglo XX. Los árabes han pasado cuatro décadas intentando deshacer sus consecuencias.
El verdadero aniversario de la guerra debería ser ahora, tres semanas antes. El 16 de mayo de 1967, el Presidente egipcio Gamal Nasser exigía la evacuación de la fuerza de seguridad de las Naciones Unidas, presente en la Península del Sinaí que había mantenido a Israel y Egipto en paz durante 10 años.
La ONU cumplió los deseos, momento en el cual Nasser impuso un bloqueo naval por la única salida al sur de Israel, el puerto de Eilat, en un acto obvio de guerra.
Cómo llegó Egipto a esta aventurada provocación es un relato complejo (hecho crónica en el magistral relato de Michael Oren, “Seis Días de guerra”) de intencionalidad agresiva combinada con desinformación perversa.
Una advertencia soviética urgente y falsa -de que Israel se preparaba para atacar a Siria- condujo a una cascada de maniobras intra-árabes que condujeron a Nasser, el defensor del panarabismo, a confrontar mortalmente a Israel con un Sinaí remilitarizado y un bloqueo por el sur.
¿Por qué esto es aún importante? Porque el período de tres semanas entre el 16 de mayo y el 5 de junio explica la reticencia de Israel durante 40 años a renunciar a los frutos de la Guerra de los Seis Días -el Sinaí, los Altos del Golán, Jerusalem Oriental y Gaza- a cambio de garantías de paz en un papel.
Israel disponía de garantías similares fruto de la Guerra de Suez de 1956, tras la cual evacuó el Sinaí a cambio de esa fuerza de pacificación de la ONU y de garantías de libre paso a través del Estrecho de Tirán por parte de las potencias occidentales.
Todo esto se esfumó con un gesto de la mano de Nasser. Durante esas tres interminables semanas, el Presidente Lyndon Johnson intentaba componer un ejército de países con el fin de romper el bloqueo y abrir Israel al sur. El esfuerzo fracasó estrepitosamente.
Es difícil exagerar cómo fueron para Israel esas tres semanas. Egipto, en alianza ya con Siria, suscribía un pacto militar de emergencia con Jordania. Irak, Argelia, Arabia Saudita, Sudán, Túnez, Libia y Marruecos comenzaron a enviar tropas para unirse a la inminente lucha. Con tropas y ejército agolpándose en cada una de las fronteras de Israel, exultantes informativos en cada una de las capitales del mundo árabe anunciaban el inminente final de la guerra para el exterminio de Israel.
“Destruiremos a Israel y sus habitantes”, anunciaba el cabecilla de la OLP, Ahmed Shuqayri, “y en cuanto a los supervivientes -si es que hay alguno- los barcos están preparados para deportarlos”.
Para Israel, la espera fue acuciante y debilitadora. El ejército de ciudadanos de Israel tenía que movilizarse.
Mientras sus soldados esperaban en los diversos frentes a que el mundo rescatara del peligro inminente a la nación, la sociedad israelí se detuvo en seco y su economía comenzó a desangrarse. El jefe del mando del ejército Itzjak Rabin, a ser enarbolado más tarde como héroe de guerra y aún más tarde como mártir de la paz, sufrió una crisis nerviosa. Quedaba incapacitado hasta el punto de la incoherencia a causa de la insostenible tensión de la espera con la vida de este país pendiendo de un hilo.
Conocemos el resto de la historia. Rabin se recuperó a tiempo para conducir a Israel a la victoria. Pero olvidamos lo arriesgada que era la condición de Israel. La victoria se decantó en un exitoso ataque contra las fuerzas aéreas de Egipto en la mañana del 5 de junio. Fue una jugada de sorprendentes proporciones. Israel envió el grueso de sus fuerzas aéreas de 200 aparatos a la misión, completamente expuestos a fuego antiaéreo y misiles. En caso de haber sido detectados y las fuerzas destruidas, la cifra de aviones dejados atrás para defender el territorio israelí -sus ciudades y civiles- de los 900 aparatos de las fuerzas aéreas árabes combinadas era de… 12.
También olvidamos que la ocupación de Jerusalem Oriental por parte de Israel no fue buscada en absoluto.
Israel suplicó al rey Hussein de Jordania que permaneciese al margen del conflicto. Enfrentado en feroz combate a un Egipto numéricamente superior, Israel no tenía ningún deseo de abrir un frente nuevo a unas pocas cuadras del Jerusalam judío y a pocos kilómetros de Tel Aviv.
Pero Nasser dijo a Hussein, personalmente, que Egipto había destruido las fuerzas aéreas de Israel y que la victoria total estaba al alcance de la mano. Hussein no pudo resistirse a la tentación de unirse a la lucha. Se unió. Y Perdió.
El mundo pronto será inundado de exposiciones del 40 aniversario de la guerra, y de la paz a la vuelta de la esquina que solamente aguarda a que Israel vuelva al 4 de junio de 1967. Pero los israelíes son cautelosos. Recuerdan el terror de ese insostenible mayo en el que, sin que Israel poseyera ningún territorio ocupado en absoluto, todo el mundo árabe se preparaba febrilmente para el inminente exterminio de Israel. Y el mundo no hizo nada.

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Eretz Uganda

Octubre 7, 2007

Una brújula rota determinó el asentamiento del Estado
La idea de los judíos de asentarse en Uganda fue expresada al Congreso Judío con el objeto de huir de los pogroms que se estaban perpetrando en la Rusia Zarista y buscar un hogar que cobije a los judíos de las demostraciones antisemitas que se agravaban a comienzos del siglo XX.

La idea había nacido y había que llevarla a la práctica, expresó el profesor Gur Elroy del Departamento de la Tierra de Israel, de la Universidad de Haifa. Para ello, fueron elegidos -continúa Elroy- tres miembros del Sexto Congreso Sionista para tomar impresiones y convinieron entre ellos, para ganar tiempo, que cada uno iría a un lugar distinto, en Uganda, para volver a reunirse e intercambiar las distintas impresiones y vivencias. Pero resulta que Nahum Wilbosch, uno de sus delegados, perdió el camino al lugar fijado para el encuentro dado que su brújula se había dañado, y aunque pudo llegar a destino, su estado de ánimo había decaído por completo, y sus nervios estaban exaltados por tantas contrariedades en su camino. Los otros dos delegados que recorrieron Uganda entregaron un informe positivo del lugar, al Congreso Judío, explicando lo favorable que era que el lugar se hallara poco poblado y en buenas condiciones para vivir. En cambio Wilbosch, el extraviado, dio un informe negativo agregando que los judíos “no tienen nada que buscar allí”. Los miembros del Séptimo Congreso Sionista, receptores de los informes, se impresionaron por los datos aportados por Wilbosch que prevaleció en la decisión de establecerse en Uganda rechazando dicha alternativa.

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El sionista Bob Marley y los rastafaris judíos.

Julio 7, 2007

Autor: Adán Levy


Una vez le preguntaron a Bob Marley por qué utiliza en sus canciones y en general por qué razón se manejan tanto en el Reggae los términos clave para el judaísmo “Sión”, “Profeta” y “Babilonia”. Su respuesta fue tan sorprendente como la pregunta. “Sión – en palabras de Bob- es un estado mental, significa cuando habitas en la Conciencia de Sión”.

Cabe preguntar cómo llegaba el bueno de Bob a esa conciencia mística. Aunque la respuesta es fácil. La leyenda dice que el mismo rey Salomón fumaba Marihuana o algún opiaceo equivalente para alcanzar el estado de divinidad o acercamiento místico. Vamos, que se fumaba un porro. Lo que parece claro es que la cultura y los pueblos de la antigua Abisinia son considerados israelitas.

Intérpretes musicales históricos como Bob Marley, Jimmy Cliff, Alpha Blondie y los Wailers han dejado una herencia musical repleta de simbología judía. ¿Por qué?. Sencillamente porque los rastafaris se consideran judíos, descendientes del Rey Salomón de Israel. Su último líder ras-tafari “Su Majestad Imperial Emperador Haile Selassie I” fue conocido a partir de 1930 entre sus seguidores como “Su Majestad Imperial Emperador Haile Selassie I”, “Rey de Reyes, Señor de Señores, León Conquistador de la tribu de Juda, Elegido de Dios, Luz de este Mundo, Rey de Sión.”

Este Sión tiene una localización geográfica diferente para estos otros sionistas que no riñe ni muestra incompatibilidades con el Sión del Israel actual, en términos Reggae, son dos conceptos en armonía y “tranquis”. Su Sión pertenece al de la Dinastía Salomónica y se sitúa en Etiopía a causa de la unión del Rey Salomón y la Reina Makeda de Sheva, la línea bíblica de monarcas desde tiempos antiguos hasta su Majestad Imperial. La dinastía Salomónica, fue establecida en Etiopía por Melenik I, se dice que en una visita su padre, el Rey Salomón, construyó para ellos una réplica del Arca Sagrada de la Alianza cuando estos pueblos de Saba de convirtieron al judaísmo.

“Su Majestad Imperial Haile Selassie I” fue considerado por sus seguidores el 225 descendiente de la dinastía Salomónica. Fue recibido por diferentes naciones, incluido el Duque de Gloucester, el representante de la Corona Británica quien devolvió al Emperador el sagrado cetro robado de Etiopía muchos años antes por los ingleses que les colonizaron.

Su sionismo es equivalente al de los judíos. Si el sionismo judío simboliza el retorno a Sión, Jerusalem. Este otro simboliza el retorno a Etiopía. Consta de una tradición de profetas, esclavos, alianzas divinas y una tierra prometida. Eso si, “de buen rollo”.

El emblema principal del rastafarismo son los colores del movimiento Garveista, rojo, oro y verde. El rojo es el símbolo de la sangre derramada por los mártires negros, el dorado alude a la riqueza de su tierra madre y el verde es el recuerdo de la vegetación de Etiopía. A veces el negro se utiliza para representar el color de los africanos, de quienes descienden un 98% de los Jamaiquinos.

Su idea de éxodo… Cuando la gente de Dios pecó él les dijo que los castigaría con hambre, pestilencia y con la espada, y los repartiría por las cuatro esquinas de la tierra. Que serían gobernados por un poder extranjero y serían sirvientes de otras naciones. Pero que cuando ellos regresaran a Dios con todos sus corazones Él ascendería a uno de la familia de David y Salomon quien reuniría de nuevo a su pueblo dentro de su propia tierra (Ezequiel 37, Isaías 43, Jeremías 23 y 33). Entonces Dios prometió que en la semilla de David, la Tribu de Juda, Él establecería su reino prometido en la tierra, el cual debe ser luz para el mundo. Su pueblo regresaría a su tierra y no sufrirían más”

Bob Marley, en su canción el León de Sión se explaya en la sensación de judío furtivo. En el Este de Europa se decía que los judíos son como violinistas que huyen por los tejados, en Jamaica, los judíos son de metal como leones en Sión que han huido como fugitivos para salvar su vida.


Publicado por Súpersemita
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Yo, Judío (Una respuesta genial de Borges al antisemitismo)

Junio 24, 2007

Borges, a una acusación absurda de la Revista “Crisol” (publicación argentina de las primeras décadas del Siglo XX, de absoluta identificación con el nazismo) donde se le endilgaba que ocultaba su ascendencia judía, les responde…
Yo, Judío (*)
Como los drusos, como la luna, como la muerte, como la semana que viene, el pasado remoto es de aquellas cosas que pueden enriquecer la ignorancia. Es infinitamente plástico y agradable, mucho mas servicial que el porvenir y mucho menos  exigente de esfuerzos.
Es la estación famosa y predilecta de las mitologías. ¿Quién no jugó a los antepasados alguna vez, a las prehistorias de su carne y su sangre? Yo lo hago muchas veces, y muchas no me disgusta pensarme judío. Se trata de una hipótesis haragana, de una aventura sedentaria y frugal que a nadie perjudica, ni siquiera a la fama de Israel, ya que mi judaísmo  era sin palabras, como las canciones de Mendelssohn.
 
Crisol, en su numero del 30 de enero (1934), ha querido halagar esa retrospectiva esperanza y habla de mi ”ascendencia judía maliciosamente ocultada” (el participio y el adverbio me maravillan).
 
Borges Acevedo es mi nombre.  Ramos Mejia, en cierta nota del capitulo quinto de Rosas y su tiempo, enumera los apellidos portenos de aquella fecha para demostrar que todos, o casi todos, “procedían de cepa hebreo-portuguesa”.
 
Acevedo figura en ese catalogo: único documento de mis pretensiones judías, hasta la confirmación de Crisol. Sin embargo,  el capitán Honorio Acevedo ha realizado investigaciones precisas que no puedo ignorar. Ellas me indican el primer Acevedo que desembarcó en esta tierra, el catalán don Pedro de Acevedo, maestre de campo, ya poblador del “Pago de Arroyos” en 1728, padre y antepasado de estancieros de esta provincia, varón de quien informan los Anales del Rosario de Santa Fe y los documentos para la historia del Virreinato-abuelo, en fin, casi irreparablemente español.
 
Doscientos años y no doy con el israelita, doscientos años y el antepasado me elude. Estadísticamente los hebreos eran de lo más reducido.
 
¿Qué pensaríamos de un hombre del año cuatro mil, que descubriera sanjuaninos por todos lados?
 
Nuestros inquisidores buscan hebreos, nunca fenicios, garamantas, escitas, babilonios, persas, egipcios, hunos, vándalos, ostrogodos, etíopes, dardanios, paflagonios, sármatas, medos, otomanos, beréberes, britanos, libios, cíclopes y lapitas.
 
Las noches de Alejandría, de Babilonia, de Cartago, de Menfis, nunca pudieron engendrar  un abuelo, sólo a las tribus del bituminoso Mar Muerto les fue deparado ese don.

* Revista Megáfono, 3, Nro. 12, pág. 60, Buenos Aires, Argentina. Abril de 1934.
Borges volvería siempre a responder con contundencia cada vez que se cuestionó su posible ascendencia judía. Estudiosos aseveran que para él, la posibilidad de pertenecer al errante pueblo de Israel nunca supuso un motivo de ignominia o mancillamiento, sino por el contrario, una razón para el alborozo y el regocijo intelectual.
 
Muchos años después, el 14 de enero de 1978, Borges en una entrevista publicada por el diario venezolano, El Universal, dijo esta frase que posteriormente no ha dejado de ser citada. expresó: “Siempre lamenté no ser judío”.

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Israel y Esparta

Abril 1, 2007

ESTRATEGIAS DE SUPERVIVENCIA
Esparta y Jerusalén
Por Julián Schvindlerman

La primera de ellas, acaecida en el período 1948-1993, ha sido denominada paz a través de la fuerza. Su característica más notable ha radicado en la defensa de la paz (o mejor dicho, en la repulsa de la guerra) mediante el fortalecimiento de la nación y en la proyección de una imagen militarmente poderosa. La adopción de un elemento cualitativo superior (léase armamento nuclear) para contrarrestar la inferioridad cuantitativa poblacional y territorial israelí vis-a-vis el mundo árabe/musulmán, las hazañas verdaderamente épicas del Ejército de Defensa de Israel en el campo de batalla, y las proezas audaces del Mossad, habían contribuido a la aceptación –gradual y renuente– por parte de vecinos tercos acerca de la presencia de una entidad sionista en el Medio Oriente.

La confirmación empírica de la sabiduría de esta política nacional quedó ilustrada en el número decreciente de estados árabes que han atacado al estado israelí desde su independencia: cinco países árabes lo han hecho en 1948, tres en 1967, dos en 1973 y uno en 1982 y 1991. Este período presenció el primer tratado de paz establecido entre una nación árabe –Egipto, el país líder del panarabismo– con el estado judío y la consolidación de Israel como una entidad soberana en la región.

A partir de 1993, la noción de que la seguridad nacional era precondición fundamental para el advenimiento eventual de la paz –concepto que guió exitosamente la estrategia de defensa israelí por décadas– fue revertida por la idea de que la paz sería, en realidad, la creadora y garante de la seguridad. Esta etapa es conocida como Tierras por paz, en alusión a la resolución 242 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que estipuló en 1967 el intercambio de tierra israelí por paz árabe como modo de solución del conflicto.

Durante los diez años que duró esta fase de la historia israelí, la paz fue establecida con otro estado árabe (Jordania), una acuerdo de mutuo reconocimiento fue firmado entre Israel y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), y muchos países del mundo establecieron relaciones diplomáticas con Israel. Sin embargo, el optimismo de la esperanza fue hecho añicos por el pesimismo de la realidad cuando luego de siete largos y arduos años de negociaciones con los palestinos, una nueva escalada de violencia estalló. Los años de la así llamada intifada palestina produjeron más víctimas israelíes en manos del terrorismo que los provocados en los previos 53 años y lejos de generar esto mayor comprensión internacional a propósito de los obstáculos que desde siempre había enfrentado el estado judío en la región, ello despertó, por el contrario, alarmante antipatía internacional. A su vez, los logros diplomáticos de los años previos mostraron su fragilidad cuando Egipto y Jordania retiraron a sus embajadores de Tel-Aviv, Marruecos y Túnez cortaron lazos diplomáticos con Israel, y la oficina comercial israelí en Omán debió cerrar. Este período fue testigo de la corroboración del postulado del veterano diplomático Henry Kissinger en cuanto a que todas las guerras nacen de un estado de paz previo y en consecuencia la paz no puede por sí sola garantizar la seguridad.

Bajo esta atmósfera de sobriedad, Israel inauguró en el año 2003 la tercera fase de su existencia signada por el repliegue unilateral. Esta etapa que lleva el nombre de unilateralismo, surgió a partir de la comprensión de la inexistencia de un genuino socio para la paz en la arena palestina combinada con la aceptación colectiva de la imposibilidad de la retención territorial indefinida de zonas disputadas con los palestinos a la luz de la amenaza demográfica árabe/palestina. Los israelíes parecían estar pudiendo aceptar que estaba más allá de su voluntad resolver el conflicto con sus vecinos y orientaron sus esfuerzos hacia la administración de la disputa, adoptando medidas que no solucionarían de manera definitiva el conflicto (desmantelamiento parcial de asentamientos, evacuación de la Franja de Gaza, construcción de una barrera de seguridad) pero al menos lo contendrían. O al menos esta fue la esperanza hasta que una vez más la cruda realidad del Medio Oriente se hizo sentir.

Cuando con tan solo dos semanas de diferencia, Israel fue casi simultáneamente atacada desde zonas unilateralmente abandonadas en el norte y en el sur por Hizbollah y Hamás respectivamente –a pesar de que la retirada removía aparentemente la excusa de la “resistencia” frente a la “ocupación”, en la última guerra cuatro mil misiles provenientes desde El Líbano forzaron a una quinta parte de la población israelí a esconderse bajo tierra– una dolorosa realidad se hizo palpable: Israel había agotado sus iniciativas frente a enemigos decididos. Este período dio a los israelíes una dura lección política; la paz no depende del anhelo de Jerusalén sino de la voluntad de Gaza, Damasco o Teherán.

La catedrática de Harvard Ruth Wisse ha señalado que al repudiar el derecho a la autodeterminación nacional judía en la Tierra de Israel, los palestinos, los árabes y los musulmanes han convertido a Israel en el estado más anormal del planeta. Efectivamente, al basar su rechazo sobre la existencia misma del estado, han ubicado al estado judío en una posición absurda ante el resto del mundo; la de tener que justificar constantemente su derecho a existir. A mediados de agosto último, Ari Shavit, quizás el más perspicaz de los observadores israelíes, publicó una columna en el diario Haaretz en la que sostenía que Israel estaba en constante tensión con su entorno debido al hecho de ser un estado judío en un región árabe, un país occidental en una zona musulmana, y un estado democrático en una región de despotismo. Nada de ello es novedoso, por supuesto, pero la conclusión a la que arribó Shavit podría ser ilustrativa de la próxima etapa de Israel. Escribió este comentarista: “No hay futuro para una Atenas sin un destello de Esparta…Estamos regresando al encuentro con nuestro destino; regresando a lo que está decretado por la realidad de nuestras vidas”. En otras palabras, es posible que la nueva fase de la existencia israelí consista en un retorno a los orígenes.
En una coyuntura regional y global cada vez más enrarecida por las amenazas genocidas que emanan desde el teocrático Irán, por la cada vez más expandida furia del Islam radical, por el antisemitismo rampante en el Medio Oriente y más allá también, y por la inverosímil ingenuidad de la intelectualidad occidental frente a estos desarrollos, la readopción israelí de las políticas estratégicas que le han permitido no solo sobrevivir sino incluso florecer en una región política, económica y culturalmente árida, luciría, después de todo, como algo históricamente natural. Y ello sería, además, algo extraordinariamente sensato.

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Dedicado a la ONU

Marzo 12, 2007

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Fuente: Malas Noticias


La real aspiracion de los “Palestinos”

Marzo 11, 2007

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El mapa de Arafat de Palestina no incluye Israel.
Yasser Arafat en 1970 dijo (19 de marzo de 1970 en Washington) La meta de nuestra lucha es el exterminio de Israel, y no puede haber ningun compromiso.
EL Mundo, de Caracas, Venezuela divulga que Arafat como dijo (11 de Febrero año 1980) Paz para nosotros es la destrucción de Israel. Nos estamos preparando para una guerra total, una guerra que dure para todas las generaciones.
Desde enero de 1965, cuando Fatah fue creado, hemos sido el enemigo más peligroso que Israel tiene… no terminaremos hasta el día en que volvemos a nuestro hogar, y hasta que destruyamos Israel.
Del 13 septiembre de 1995 - el mismo día que la ceremonia del acuerdo de la paz en Washington, Yasser Arafat habló en la televisión de Jordania: Puesto que no podemos derrotar a Israel en una guerra hacemos esto en etapas. Tomamos cada territorio que nos dan de Palestina, y establecemos nuestra soberanía allí, y la utilizamos como trampolín para tomar más territorios. Con el tiempo, vamos a conseguir con las naciones árabes cordinarnos para darle el soplo final a Israel.

Las noticias de ESTADOS UNIDOS y la prensa del mundo escribieron de Arafat (mayo de1989 ) No estoy buscando la paz del compromiso, sino la paz de Saladino.
Arafat en un discurso a los diplomaticos árabes en el salón de Spiegel en el hotel magnífico en Estocolmo, Suecia (30 de enero de 1996) dijo: Los palestinos asumiremos el control de todo, incluyendo todo Jerusalén.
Peres y Beilin ya nos han prometido la mitad de Jerusalén. Las alturas de Golan se han dado, conforme apenas a algunos detalles. ¡Asumiremos el control de todo incluyendo todo Jerusalén! EN la O.L.P. concentraremos todos nuestros esfuerzos en partir a Israel psicologicamente en dos campos. En el plazo de cinco años tendremos seis a siete millones de árabes que viven en Cisjordania y en Jerusalén.
A Nosotros nos darán la bienvenida todos los árabes palestinos . ¡Si los judíos pueden importar todas clases de etiopes, de rusos, de Uzbekos y de Ucranianos como judíos, entonces podemos importar todas las clases de árabes tambien nosotros! Usted entiende que planeamos eliminar el estado de Israel y establecer un estado puramente palestino. Haremos la vida insoportable para los judíos por la explosión de la guerra psicologica y de población; ¡Los judíos no desearán vivir entre nosotros los árabes! No tengo ningún uso para los judíos, son y siguen siendo judíos!”


El Ultimo Judio de Libia

Enero 21, 2007

La comunidad judía de Libia remonta su origen al 3º siglo b.c.e. Bajo la dominacion romana, los judíos prosperaron. En 73 c.e., un defensor de Israel, Jonatán el tejedor, incitó a los pobres de la comunidad en Cyrene para que se rebelaran. Los Romanos reaccionaron con una rapida venganza, asesinando a el y a sus seguidores y ejecutando a otros judíos ricos de la comunidad. .

Con la ocupación italiana de Libia en 1911, la situación seguía siendo buena y los judíos hicieron grandes pasos en la educación. En aquel momento, había cerca de 21.000 judíos en el país, la mayoría en Trípoli. En los últimos años de la decada del 30, las leyes contra los Judíos por los fascistas fueron terriblemente severas, y los judíos soportaron una represión terrible. No obstante, antes de 1941, los judíos eran casi un cuarto de la población de Trípoli y mantuvieron 44 sinagogas.

En 1942 los alemanes ocupados el barrio judío de Benghazi, y deportaron más de 2.000 judíos a través del desierto, en donde más de un quinto de ellos falleció. Enviaron muchos judíos de Trípoli a los campos de trabajo forzados.
Las condiciones no mejoraron despues de la liberación. Durante la ocupación británica, había unas series de pogroms, el peor de ellos, ocurrio en 1945, dando lugar a la matanza de más de 100 judíos en Trípoli y otras ciudades y a la destrucción de cinco sinagogas.

En 1948 un grupo de nuevo olim de Libia llegó a Jaffa y buscó un cuarto en el cual llevar a cabo servicios religiosos. Vinieron con un monje franciscano que los condujo a un edificio abandonado, les dijeron que fuera una sinagoga y les dieron las llaves. Dentro de este encontraron un cuarto de rezo y un mikva. Aprendieron que el edificio había sido abierto en 1740 por el “comité administrativo de Constantinopla para los judíos en Eretz Israel” como el primer khan judío [parador] en Jaffa y habían proporcionado más adelante alojamientos y un lugar de la adoración para los peregrinos judíos. En el diecinueveavo siglo fue abandonada y olvidada. Localizado en una calle característico estrecha, que enrolla, la sinagoga restaurada continúa sirviendo a la comunidad judía libia y es un lugar preferido para las bodas en viejo Jaffa.

Un sentido cada vez mayor de la inseguridad, junto con el establecimiento del estado de Israel, condujo a muchos judíos a salir del país. Aunque la emigración era ilegal, más de 3.000 judíos tuvieron éxito en irse, y muchos fueron a Israel.
Cuando la emigración fue legalizada por el Reino Unido en 1949, más de 30.000 judíos huyeron de Libia.

Cuando fue el golpe de estado del coronel Qaddafi en 1969, unos 500 judíos permanecían en Libia. Qaddafi confiscó toda la poseciones judías y canceló posteriormente todas las deudas con los judíos.
Antes de 1974 no había más de 20 judíos, y se cree que la presencia judía ha pasado de existencia.

Israel
Libia rechazo el proceso de la paz con Israel.
Alia: Desde 1948, 36.730 judíos libios han emigrado a Israel, 30.972 entre 1948 y 1951.

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El Sueño de un Judio de Camerun

Enero 18, 2007

El misterio de las 10 tribus perdidas.

Un rabino negro que demanda ser el jefe del gobierno de Camerún en el exilio, tiene el visto bueno  de los rabinos ultra ortodoxos israelíes y Británicos para llevar las diez tribus perdidas de África.

El rabino Yisrael Oriel, actualmente en Manchester, reveló su asombrosa historia.

Los judíos de Camerún, tienen su origen en Egipto. Para escapar de la conquista islámica del norte de África los empujaron hacia el ecuador y fueron colocados en África del oeste central hace unos 1.200 años.

Yisrael, antes Bodol Ngimbus-Ngimbus, fue llevado en la tribu del Ba-Saa. El Ba-Saa de la palabra,él dijo, es del hebreo para el ` en un viaje ‘ y significa la bendición.

El rabino Oriel demanda ser un Levi descendiente de Moises. Otras tribus judías en Camerún, Nigeria, y Mauritania que él dijo, que incluyó Haussa, descienden de la tribu de Issachar, que fue forzada a convertirse al Islam en los octavos y novenos siglos.

El dice que en 1920 allí habia unos 400.000 israelitas en Camerún. Pero que 1962 el número había disminuido a 167.000 debido a la conversión de misionarios cristianos e islámicos.

Sin embargo, él admitió que estas tribus no habían sido aceptadas halajicamente aunque él podia probar su, estado judío de fuentes rabinicas medievales.

Yisrael, nos conto que habían encarcelado a su padre Hassid Peniel Moshe Shlomo (Ngimbus Nemb Yemba), fabricante textil, escribano, mohel y líder tribal, 50 veces para enseñar su creencia judía tradicional.

En 1932 él se había alejado de una escuela católica porque quisieron que él entrenara para el sacerdocio.

Yisrael describe la condición de judíos en África central entre 1920 y 1960 como “Shoah espiritual”.

Debido a actividad intensa de los misioneros,  son como los judios de la Union Sovietica, pero no tenían ningún permiso para la educación judía, las sinagogas o sefer Torah. Todo fue enseñado por la tradición oral “.

Aunque de joven Yisrael (Bodol) fue enviado a un colegio pupilo de humanistas, el cual él volvió solamente a su casa una vez al año, él recuerda la tradición judía a partir de su vida temprana en el país. Su abuelo había construido una sinagoga, ahora en las ruinas, de las cuales su tío había sido el Rabino.

Sin embargo, sin una sinagoga, la familia reza a un dios invisible en la lengua Ba-Saa, que,él nos dice que tiene muchas palabras arameas.

Yisrael esta circuncidado de los 8 dias de su nacimiento.

Los hombres usaron los tefilin de piedra en sus brazos y madera en su cabeza. Su madre Orah Leah (Ngo Ngog Lum) tenía una cocina grande en la cual la leche y la carne fueron separadas por seis metros. Poco despues su madre murió en 1957, ella le dijo: “mi niño querido, un día usted irá a Yesulmi” (Jerusalen).

Mientras tanto, un tiempo después de la independencia de Camerún en 1960. A Yisrael le concedieron una beca de la UNESCO para estudio en Estrasburgo y París en donde él estableció una carrera académica impresionante en ley y relaciones internacionales. Él también estuvo implicado pesadamente en la política de Camerún, fundando su propio partido político, el partido de la gente bantu, para oponer el gobierno de Camerún que él consideraba “barbárico, monolítico y fascista”. Tres veces, él disputó la posición de presidente de Camerún. Yisrael se considera el único líder de oposición del africa central no violento y no comunista, formando un gobierno de Camerún en el exilio.

Mientras que daba una conferencia en Alemania, Yisrael entró en un unión civil con una mujer que dijo ser judía. Se divorciaron cuando ella no podia probar sus raíces judias.

Su hijo Osiris, fue secuestrado por agentes de Camerún, que han intentado en varias ocasiones asesinarlo por ser de la oposición.

En el año 80, el gobierno alemán canceló su estado de refugiado. Su hogar y pertenencia fueron confiscados y lo expulsaron.

Dando una conferencia en Grecia en ese entonces, sus abogados le aconsejó poner su caso a la alta Comisión de la O.N.U para los refugiado en Ginebra. Dando una conferencia en la ciudad suiza a una audiencia judia,  de la situacion de los judíos de África central, Yisrael satisfizo a Elmer Benedict, un judío húngaro, que le ayudó de vuelta a volver a sus raíces judías.

Sobre una taza de café después de la conferencia, Elmer le preguntó porqué su cabeza esta cubierta y lo invitó a su hogar para Shabbat. Mientras que expiraba su pasaporte del refugiado y él no tenía un permiso de trabajo suizo, Yisrael llegaba a estar desesperado. Un amigo de Elmer le ofrecio un trabajo como consultor legal en su negocio y él podía permanecer en Suiza por siete años. Durante este tiempo él tomó una decisión para comenzar una nueva vida judía y para volver a sus ambiciones políticas y académicas.

Mientras tanto, él hacía frente a sus propias tragedias personales. No capaz de volver a Camerún, él no había visto a su hermano Macir desde que él salió del país y oyó hablar solamente de la muerte de su padre siete años después de que ocurrió.

Él hizo alia en 1988 y se ordeno como rabino por el principal Rabino Sefaradi y fue rabino de los judíos nigerianos.

Él explicó que él no podía ir a Camerún debido a la situación política.

Él acusa al gobierno israelí, de persecuciones diarias incluyendo la incautación de sus pertenencias y de evitar que él trabaje en el país. Él demanda que Israel es racista en su tratamiento de inmigrantes negros y acusa el gobierno israelí de intentar prevenir el proceso democrático en Camerún. Él cree que la agencia judía y el ministerio de Alia tienen documentos de las tribus judías en África y temen que si hay  democracia en su país, entonces puede ser que deseen volver a descubrir sus raíces judías. Eli Yerushalmi de la embajada israelí en Gran Bretaña no haría ninguna observación respecto sus declaraciones. A pesar de toda la oposición israelí alegada contra él, él demanda haber ayudado a la mayoría de los políticos israelíes de Shamir a la derecha a Yossi Sarid en la izquierda, por el motivo de la unidad judía

El publico 12 libros de Torah e instaló un Ieshiva en Meah Sharim para entrenar personal para ir a Nigeria a traer las 10 tribus de nuevo a su patria Eretz Israel.

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¿Quién es judío? ¿Qué es ser judío?

Enero 16, 2007

Por el RABINO ISAAC A. SACCA

Quise aprovechar para generar un debate acerca de quien es judío y qué es ser judío.

En la última charla hemos hecho hincapié en las corrientes que se han tomado en los últimos tiempos sobre el judaísmo, especialmente, lo que es conocido con la corriente ortodoxa, la corriente reformista y la corriente conservadora. Hemos planteado que el judío está pasando por un problema. No hemos dicho quien tiene razón y quien no tiene razón. Lo que sí he planteado es que estamos pasando por una grave situación, “el problema judío”, que si no se llega a una solución, a ideas unánimes entre todos los judíos por lo menos con respecto a temas determinados, corremos el peligro de que nuevamente como a lo largo de la historia ocurrió, se fraccione el pueblo judío, se genere un abismo extremo, un sector y otro, y se forme una nueva religión como ocurrió antiguamente a lo largo de la historia con muchas sectas que se desprendieron en principio del judaísmo diciendo que ellos tenían otra propuesta de judaísmo, que tenían el derecho a exponerla. Y así empezó como parte del judaísmo un nuevo lineamiento. Primero empieza como una nueva Kehilá, un nuevo Knis, una nueva institución, un nuevo templo. Después, las diferencias se van profundizando, se van generando distancias entre el tronco del judaísmo y las ramas hasta que las ramas se parten y se crea una nueva religión y ese es el nuevo peligro que presenta el pueblo judío. Ya no nos persiguen como nos perseguían anteriormente. Gracias a D´s ya el mundo maduró y el antisemitismo, el odio hacia los judíos se ha debilitado bastante. El problema que presenta el pueblo judío hoy, es el problema de la autodestrucción, generando nuevas ideas que ponen en peligro la continuidad de los valores básicos y fundamentales en el judaísmo. Eso lo habíamos expuesto en la última charla: que las tres corrientes judías tienen conceptos diferentes sobre que es ser judío.

Eso va a generar un conflicto. Tenemos que ponernos de acuerdo por lo menos en eso.

Hoy, sin tener en cuenta las corrientes que existen en el judaísmo, quiero que exponga cada uno su opinión “qué es ser judío” “quien es judío” “en qué consiste ser judío” y “quien puede llevar ese título noviliario o aristocrático de ser judío”.

¿Quién puede tener el derecho de llamarse a sí mismo judío? ¿Qué condiciones y requisitos hay que cumplir, que estudios hay que tener? Esta pregunta surge porque ser judío es un problema de coyuntura. Se juntan muchas definiciones. Cada uno tiene otra definición para lo que es ser judío. Hay muchas formas, muchos sentimientos que piensa la gente que es un sentimiento judío.

Yo tengo mi problema cotidiano con mis hijos. Yo soy argentino y varios de mis hijos son israelim. Siempre me hacen la misma pregunta: “papi, se juega Argentina contra Israel, ¿vos quien querés que gane?” Entonces yo le digo “yo quiero que gane Argentina” ¿cómo? ¿Argentina? Pero vos sos judío! En lo que respecta al fútbol, es Argentina. Israel tiene otra connotación para mí, tiene otro valor. Mi relación con lo judío, lo israelí, lo hebreo, con la tradición, con mi pueblo, religión, no es por el lado del deporte o del fútbol. Entonces ellos todavía no lo pueden captar. Ya un chico empieza a entrar en confusiones (si alguno estudia psicología) sobre los comunes y tradicionales problemas de identidad ¿quién soy?

A veces no podemos definir ni que es una persona como para definir qué es un judío.

Hay mucha gente que considera un derecho a llamarse judío cuando tiene una relación estrecha y constante con, por ejemplo, el Estado de Israel. Apoya el Estado de Israel, participa en actividades sionistas, envía dinero a Israel para construir la tierra nueva, el nuevo estado, se preocupa por la política israelí, opina, pertenece a un partido político israelí, y bueno, todo eso, su preocupación por el Estado de Israel, le da a él derecho de llamarse judío.

Hay otra gente que absorbió del judaísmo otra formación y otros valores. Por ejemplo, el valor de la solidaridad; ayudar al prójimo, hacer tzedaká. La tzedaká principalmente nace en el seno de nuestro pueblo: la ayuda al prójimo, el concepto, nace en el pueblo judío. Se preocupan por los ancianos, por los enfermos, por nuestros pobres, por la educación de nuestros chicos, y eso lo aprendió como un valor judaico, y eso es lo que lo hace sentir judío. Hay otra gente que se siente judía porque va a un club judío, hace deporte con judíos; cuando juega Argentina-Israel quiere que gane Israel, y así cada uno tiene otra faceta y otro pensamiento sobre como sentirse judío. “Yo fui al shule, a la escuela con judíos, yo me siento judío y lo soy! Hay gente que se siente judía porque practica la religión judía, porque se pone tefilim, se pone talet porque cumple Shabat, porque come Kasher. Aunque no tenga ninguna otra participación en los otros elementos que hemos nombrado. Por ejemplo, su relación con Israel o la solidaridad, o el club judío.

¿Cómo definiríamos nosotros objetivamente qué es ser judío? (no hablemos todavía, de quien es judío y quien no)

Todo pueblo tiene que tener una definición. Algo tan elemental como una nación, un pueblo, debe saber quienes son sus integrantes, quienes son sus componentes. ¿Por quien estamos formados nosotros los judíos? ¿Quienes son los que pertenecen a nuestro pueblo y los que no pertenecen a nuestro pueblo? No es una pregunta hipotética y teórica. Es una pregunta que debemos encontrarle obligatoriamente una respuesta, porque eso implica la existencia de nuestro pueblo. ¿Existimos o no existimos? Sí, el pueblo judío existe. ¡Momento! Existe ¿por qué? Porque hay judíos. ¿Quiénes son los judíos que existen? ¿Qué es ser judío? (Me gustaría que cada uno piense y me diga hasta ahora ¿qué es un judío? No desde el punto de vista legal. Desde el punto de vista ideal. ¿Qué es ser judío? ¿En base a qué podemos deducir y definir lo que significa ser judío?

Judío, según la definición de Mario uno de los participantes de la conferencia, es aquél, que mantiene las tradiciones judías de sus padres y que a su vez, sus padres mantuvieron las tradiciones de sus padres y así por la eternidad; ya que el que mantiene la tradición, ¿qué significa tradición? “Costumbres, formas de hablar, formas de cantar, de proceder, de pensar”.

Rab. Sacca

¿Vos decís que el judaísmo es una religión, o sea, que no es un pueblo?

….

Es muy difícil entender qué es judío. No es ni una religión por sí sola, tampoco es un pueblo, tampoco es una raza. Es una conjunción de muchos aspectos.

….

La religión es la base del judaísmo, después vienen las costumbres. Imaginémonos que nosotros somos ahora un parlamento y tenemos que decidir y escribir en la ley, que es ser judío. Debatir, opinar. Según Pablo, la definición de judío va a depender del judaísmo. Y el judaísmo tiene una relación intrínseca con la religión. O sea que está relacionado con los mandamientos de la Torá. Y toda definición de Judaísmo está relacionada con los mandamientos de la Torá. Y toda definición de judío va a depender únicamente con lo que está escrito en la Torá. La religión judía, esa es la definición de Pablo.

Ese es el aspecto legal. Sí, ya sabemos que por haber nacido de un vientre judío. Si uno no nació de un vientre judío no es judío.

El problema de qué es ser judío, se genera porque muchas veces hablamos con personas que realmente se sienten judíos de nacimiento, han vivido rodeados de un ambiente judío, en un club, en una comunidad o con amigos, salían, paseaban, pensaban siempre como judío y de repente, empiezan a sentir que no son judíos como realmente corresponde ser. ¿Por qué? Porque escuchen lo que dice Pablo, por ejemplo, que él está únicamente relacionado con la religión, con la Torá, con los mandamientos. No sé si las tradiciones únicamente, pero en definitiva, si escarbamos, buscamos, indagamos; el judaísmo nos lleva siempre a la Torá, a la religión. Y eso es lo que a veces uno escucha hablar por ejemplo de un rabino o de alguien y se siente mal. ¡Momento! Si todo lo que es ser judío está relacionado con la religión, entonces yo, por el hecho de ir a un club, participar con el estado de Israel o de bailar rikudim o coleccionar estampillas de Israel y sentirme judío ¿mi sentimiento no tiene ningún valor? Esa es la pregunta que se suscita. Incluso en una persona nacida de vientre judío.

El problema se da también en casos, en personas que descubren que no son judías. Por ese problema legal que nombramos recién, pero toda su vida vivieron como tales. Incluso habrán tenido algún acceso, alguna participación en la religión judía y se sienten como judíos. Tienen 25, 30, 40 años de sentirse como judíos y de repente encuentran que algún pariente, por sus antepasados no era judío, entonces ellos por consiguiente, no lo son. Entonces, ¿el sentimiento no tiene valor? ¿Lo que yo pienso?

Hay mismo judíos, que están tan alejados de su religión, de su pueblo, de su nación, que se sienten menos judíos que otros que no lo son, y por circunstancias de la vida, están integrados a la comunidad judía. Entonces, depende del sentimiento, depende de mi formación, depende de mi nacimiento, de la religión. ¿Cómo podemos definir cuál es el verdadero concepto y la verdadera definición de ser judío? ¿La que dice nuestro corazón? ¿La que dicen nuestras costumbres, nuestras familias, los clubes? ¿Cuál va a ser la clave para dilucidar esta cuestión? ¿Qué es ser judío? ¿Cuál es el anteproyecto?

¿Dónde tendríamos que buscar para conocer bien una definición exacta y precisa sobre quien es judío?

No estamos hablando ahora de “quien es judío” sino de “qué” es ser judío, qué es el judaísmo en sí.

Estuve analizando muchos libros relacionados con los judíos y sus descendientes. Hay teorías científicas, historiadores, que opinan que la mayoría de las personas de la alta sociedad de Latinoamérica que vinieron de Europa al nuevo mundo, después del descubrimiento de América con C. Colón, la mayoría de ellos eran marranos. Se escapaban de las garras de la Inquisición. No tenían a dónde ir, dónde escaparse, y fueron justamente los propios marranos, judíos, los que habían auspiciado el viaje de Colón a las Indias. (En realidad hasta un día antes de morir, Colón nunca supo que habían descubierto un nuevo continente)

¿Por qué fueron los judíos? Siempre se les atribuye el descubrimiento a los reyes católicos Fernando e Isabel, pero no es así. Fueron principalmente, un judío llamado Luis de Santangel y un grupo de cuatro amigos suyos que le habían patrocinado el viaje con 6000 maharabíes, que era la moneda antigua de España; y los reyes de España, lo único que tuvieron que hacer fue firmar el permiso para que Colón pudiera realizar ese viaje. En ese viaje iban personas que sabían hablar hebreo porque pensaban que iban a encontrar en las Indias, las diez tribus perdidas de Israel. Cuando se descubren las Indias (no se sabía que era América); y la eventual, remota posibilidad que existieran las diez tribus perdidas de Israel, todos los marranos y los judíos fueron y se establecieron en América. Todos esos apellidos largos “Ramos Mejía”, “Anchorena”, “Pueyrredón”; ya sea en Argentina o en el resto de los países, se supone y sabe casi con cierta seguridad, que son todos descendientes de judíos. Pero lo más interesante es que no solamente los que vinieron de Europa a América son descendientes de judíos sino también los mismos indios que estaban en América ¿de dónde venían? ¿cómo había seres humanos? Porque si D´s creó al hombre, Adán y Eva ¿dónde vivieron, era el primer lugar en el primer momento? En el Gan Eden: cerca de la Mesopotamia. La primera parte dónde nació Adan, cerca del río Eufrates. Ahí vivió Adán; el primer humano de la historia. ¿Cómo cruzó el océano y fue a vivir a América?

Otros historiadores han encontrado muchas costumbres análogas entre los judíos y los indígenas de América. Por ejemplo, los judíos fueron los primeros en creer en un solo D´s: los indígenas tenían un solo D´s, un solo ser supremo. Los judíos practicaban los rituales de hacer sacrificios: los indígenas también practicaban sacrificios. Los judíos tenían la costumbre de que la mujer cuando está menstruando se considera impura: los indios también tenían esa costumbre en América. Un día de descanso, el sábado tenían los judíos: también los indios tenían un día de descanso. Tenían la costumbre del Ivún (que únicamente existe en el pueblo judío): si hay dos hermanos, uno está casado y muere ese hermano, el hermano que vive tiene la obligación si no tiene hijos, de casarse con la mujer de su hermano. Esa costumbre, única, existía también entre los indígenas de América.

Y así se encontraron gran cantidad de similitudes, palabras parecidas; entonces es una teoría, que los indios que estaban aquí, son los descendientes de las diez tribus perdidas de Israel que habían llegado de América cruzando Asia, cruzando todo Rusia, Alaska por el mar de Beering y se habían establecido en América. O sea, desde Europa a Asia y de Asia cruzaron ese pequeño tramo que es el mar de Beering que separa Rusia de Alaska, cruzaron en barco y ahí se establecieron y difundieron.

Entonces cuando vinieron después los judíos se encontraron ¿con quien? “con judíos”. Torres, que fue el primer hombre que pisó América, estaba en una de las tres carabelas de colón. Era el intérprete que sabía hablar hebreo. Cuando bajó (eso está documentado) las primeras palabras que dijo en América fueron ¡Shalom! ¿Ma shlomjam?, ¿mi atem?, ¿eifo atem? Les dijo en hebreo pensando que estaba hablando con los descendientes de las tribus perdidas. Los indios por supuesto, no sabían nada. Se miraban entre sí. ¿quién es éste? No podían comprender el idioma porque lo habían perdido. Pero quedaron ciertas costumbres (es una teoría, no estamos aseverando).

Cuando hablamos de “quien es judío” puede ser que hablemos de mucha gente que no lo es. No estamos hablando de eso. Vamos a hablar primero del “concepto del judaísmo”, porque judíos pueden haber muchos.

Ivún. Sí, existe la posibilidad de que si no se gustan, concurren ante un juez, un rabino en ese caso, y se llama “jalitzá” y también los indios tenían esa alternativa. Tenían el Ivún y la Jalitzá. Esos que nosotros a veces les decimos “fajmes”, son nuestros propios hermanos capaz.

Si la mujer le permitía casarse con otra mujer, se casaba. Si no, tenía que hacer el jalitzá.

Entonces, queremos definir “qué es el judaísmo”. Existen varias corrientes, varias formas de sentir del judaísmo, de experimentarlo, de saborearlo, de practicarlo, hay gente que practica, se siente judío y lo experimenta y lo vivencia de una forma; y hay gente que lo hace de otra forma. ¿Podemos aceptar todas como definiciones correctas de judaísmo, o parciales incluso? ¿O no?

Tenemos que ser estrictos y fijar solamente un solo requisito y condición para el judaísmo. Vamos a hacer un viaje a la historia e investigar cómo nace el judaísmo. Yo pienso que esa va a ser la única forma de conocer qué es ser judío, qué es el judaísmo.

….

Hay una Halajá para saber definir por ejemplo, los judíos que vinieron de Rusia o Israel. No se puede saber si son judíos o no. No hay un testimonio anterior. Entonces, hay ciertas reglas halájicas, legales, para definir hoy en día, auqnue no sabemos que ocurrió en el pasado. Si son o no son. Hay muchos casos que están en duda. Se llaman “safek iehudí”, “safek goi” y se le hace un “safek gerut”. Se lo somete a una conversión por las dudas (se hace así con muchos rusos).

Cuando uno tiene la duda si es judío o no, pero cuando uno no tiene la duda, y no lo es, no se le puede hacer conversión si realmente no está interesado y deseoso de convertirse al judaísmo.

Vamos a hacer un viaje por la historia, y saber descubrir el verdadero concepto del judaísmo.

¿Cuando nace el pueblo judío? Busquemos el nacimiento, su formación, su creación. Entonces sí, vamos a entender “Qué significa ser judío” ¿Dónde nació? ¿Cuándo se formó el pueblo judío?

¿Practicando deportes se juntaron un grupo de judíos y empezaron a jugar al fútbol? ¿O empezaron a cantar canciones? El pueblo judío no es un pueblo que se une por iniciativa propia como otros pueblos.

Ocurrió con muchas naciones que se han unido y formado por iniciativa propia. Los antropólogos, historiadores, conocen como se fueron formando los pueblos. Al establecerse y convivir juntos en un mismo lugar, en una misma región, entonces la gente se empieza a conocer. Se empiezan a casar entre ellos. Empiezan a convivir, a tratar de imponer reglas entre ellos para la convivencia. Y así se generaron las naciones, los pueblos, los países y las organizaciones. ¿Cómo surge el pueblo judío? ¿En qué tierra fuimos que nos conocimos y dijimos vamos a formar una organización y un pueblo? Para ordenarnos, tener un sistema legal, ¿Existió eso en el pueblo judío? No existió. La creación del pueblo judío, la formación del pueblo judío es atípica. Es una excepción a todas las naciones del mundo. No es como el resto de los países que se forman en virtud de haber vivido conjuntamente en un mismo territorio y tener una misma lengua. Entonces, dicen, vamos a llamarnos “Italia” ya que todos hablamos en italiano, estos van a ser nuestros límites, vamos a generar un ejército, a tener un parlamento, a tener un rey, un presidente. No es así. Si fuera así, habría que buscar otra definición. ¿Cómo, dónde nace el pueblo judío?

¿Cuándo nos constituímos históricamente como pueblo?

Acá hay una intervención “divina” en la historia. Hay una revelación, que es el mismo D´s el que está creando un pueblo. Nosotros no existíamos como pueblo organizado. Parte de ese proceso, es la entrega de la torá.

….

La salida de Egipto. Estábamos como esclavos.

Abraham, Itzjak, Iaacov, éramos una familia como tantas familias de la Mesopotamia.

Abraham es un patriarca de muchas naciones.

La familia que iba a convertirse en el pueblo judío, es el “nieto” de Abraham que es Iaacov y sus hijos, una familia que en el futuro iba a convertirse en el pueblo judío. El pueblo organizado, con normas, con un sistema, aparece precisamente recién cuando D´s entrega la torá al pueblo judío. La torá nos convirtió a nosotros en pueblo. “Uds. Son judíos a partir de ahora”.

Un grupo de esclavos que salían de Egipto, descendientes de Iaacov, que era una familia que se transformó en pueblo, y les revela unas normas y unas leyes para seguir ellos y sus hijos y sus nietos por todas las generaciones.

No nos unió ni una tierra, ni un idioma, ni un objetivo en común, nada. Nos constituímos en pueblo en la mitad del desierto. Dónde no había ningún objetivo por seguir. Eramos esclavos. Ninguna nación surge en esta situación.

Las naciones surgen cuando se establecen en el lugar; o sea, que lo que nos convierte en pueblo ¿qué es? esas normas divinas que D´s imparte al pueblo judío.

Ahí dice el versículo en la Torá “Haiom hazé, nihié taleam hashem elokeja”. “Hoy te convertiste en pueblo para D´s”. Ahí nace el pueblo judío por primera vez. Con esas normas legales, esas normas espirituales. Esas normas divinas. Ahí nace, pero a medida que siguió viviendo fue anexando a su cultura, otro tipo de valores; las tradiciones de los padres…no todas las tradiciones que hoy practicamos, comemos, son tradiciones típicamente judías.

Muchas veces les expliqué, sobre cuántas tradiciones tenemos en realidad; que no son tradiciones judías. No son costumbres judías. Desde las más insignificantes hasta las más importantes. Por ejemplo, la tradicional costumbre de que cuando uno escucha algo malo, golpear la mesa y decir “toco madera”.

En mi oficina yo tengo un escritorio de madera. Cuando en la conversación surge algún tema no muy agradable, hacen así “toco madera” y me miran “¿Vió cómo sigo con las tradiciones judías?” No, le digo, es una tradición pagana. “¿Cómo? Mi padre, mi abuelo…” No todas las tradiciones que tenemos son tradiciones judías. No todos los sentimientos judíos que encierra nuestro corazón, son sentimientos auténticamente judíos. Puede ser que con el tiempo ya se han deformado; pero para saber cuál es el judaísmo original, tenemos que hacer un viaje por la historia.

Investigar cuando nace el pueblo judío. D´s lo creó con estas normas, estas tradiciones. Este es el judaísmo. Con el tiempo pueden surgir nuevas ideas, nuevos proyectos, nuevos valores; pero que de tanto tiempo de tenerlos dentro de nuestro pueblo y tanto tiempo de practicarlos, pasan a convertirse en parte integral del judaísmo. Entonces, uno si tiene ese sentimiento y ese valor bien incorporado y un día uno viene y le dice “eso no es un valor judío”. Se siente mal, porque lo estamos echando de un pueblo que él pensaba que pertenecía, practicando esa tradición. Pero cuando el se da cuenta que esa tradición no es esencial ni original del judaísmo, uno comienza a sentirse mal. Lo mejor, cuando queremos conocer un elemento y un concepto, es ir a los orígenes, ir a las raíces. ¿Cómo podríamos definir qué es el judaísmo después de esta investigación histórica que hemos hecho? Incluso el idioma nunca fue un elemento en común. Hace poco estuvo acá, Shimón Peres, hace tres años aquí en Argentina, y tuvo una disertación para enfatizar a los judíos de la diáspora para mantener vivos el sentimiento y las tradiciones judías “¿a qué me refiero?” -dijo- “al idioma hibrit”. Eso fue lo que le quedó del judaísmo. El idioma hibrit, el lashón hakodesh. ¿Eso es el judaísmo únicamente? Es parte del judaísmo, pero no lo es todo. Cuando hablamos de judaísmo en general tenemos que comprender que aunque nos cueste aceptarlo, el judaísmo es únicamente (y no lo estoy diciendo por mi carácter de rabino y estudiante de la religión judía sino, haciendo un análisis lógico e histórico, para definir un concepto) ir a los orígenes.

El pueblo judío nació de esta forma. Eso significa que ser judío es esto. Cumplir con los diez mandamientos de D´s, la relación con D´s, el mensaje moral que D´s le ha otorgado al pueblo judío, de convertirse en una nación que sea lumbrera y una luz para el resto de las naciones. Esa es la misión y el secreto del pueblo judío. Cuando uno incorpora nuevos conceptos y le pone el título de judío puede ser que con el tiempo, también se transformen en parte del pueblo judío, pero no son originales, son extraños, son falsos. No son verdaderos, no son auténticos. Es como si uno tiene un cuadro de Picasso. Es de Picasso. Es auténtico, original, está certificado. Y yo en mi casa, con mi pincel, con mis pinturas, empiezo a dibujar sobre el cuadro de Picasso otro dibujo. Le empiezo a hacer bigotes, barba, hago un dibujo más, otro cuadrito, un redondel, líneas, ¿Todo lo que haga sobre el cuadro de Picasso va a ser también parte integral de su obra?

No. Está “sobre” el Picasso. Está impregnado, pegado, adherido. Incluso ya no se puede sacar. No se puede separar, esa pintura mía con la de Picasso. Pero el Picasso es únicamente lo que el dibujó y no lo que yo estoy dibujando en él. Por lo que más quiere adherir y pegar. ¿Cómo era el cuadro verdadero? Tendría que imaginarme o buscar una patente para quitar toda esa pintura que yo he colocado y agregado en ese lugar. Sólo así puedo encontrar la imagen verdadera del cuadro de Picasso. El judaísmo actual como se presenta hoy, está compuesto por muchos valores. La religión es uno, la tradición de los padres es otro. El club que yo participo (Macabi, Hebraica o tantos otros), también es parte del judaísmo. “Hoy”. Los cantos que yo tengo, la comunidad, el idioma, el acento, todo también es parte de ese cuadro. Pero se fue adhirirendo a lo largo de la historia, a lo largo del tiempo. Cada uno puso su granito de arena para darle al judaísmo el concepto del cual es hoy.

Cuando llega un momento de sinceridad para investigar realmente qué es el judaísmo, tenemos que aceptar, seamos religiosos o no (yo nunca doy charlas para que la gente cumpla religión o se acerque, coma Kasher o no coma Kasher) Nada más, quiero explicar objetivamente los conceptos. Cuando nos sinceramos con nosotros mismos para analizar qué es el judaísmo, tenemos que quitar del cuadro todo lo agregado, todo lo anexo, y vamos a encontrar que el judaísmo en realidad es lo que D´s le reveló a Moisés y nos reveló hace mucho tiempo a nosotros. Todo lo demás es, pero es un anexo. No es lo esencial del judaísmo. Yo comentaba ayer, que el judaísmo, es el primer pueblo que ha defendido y abogado por la democracia. Aceptamos todas las ideas, todas las opiniones. Hoy en día cuando se escucha una noticia de Israel, o de algún sector ortodoxo que se opone a la opinión de otros sectores renovadores y reformistas; aparentemente es una actitud “anti-democrática” ¿por qué no dejamos opinar a los demás también? Así como nosotros los ortodoxos, o los que mantenemos el judaísmo tradicional nos vemos con el derecho de decir que es el judaísmo, que no es el judaísmo, qué es ser judío, que es Kasher, que no es Kasher. También hay otros sectores en el judaísmo que quieren opinar al respecto. Entonces al negarse, es una actitud anti-democrática. ¿Es o no es una actitudo anti-democrática? No, no lo es. El judaísmo tradicional, la ortodoxia, tiene una tradición democrática, pero también tiene una tradición de la verdad. No se acepta la mentira, cuando estamos hablando de asuntos tan importantes como “Qué es ser judío” o que es el judaísmo.

Si hay un sector en la humanidad que tiene una opinión diferente, ¿nosotros como judíos, la podemos aceptar sí o no? Tiene otra opinión ¿la aceptamos, la respetamos? Sí; pero lo que nunca podemos aceptar es que digan que esa nueva tradición es judaísmo. Que le cambien el nombre. Yo tengo esta idea. El judaísmo es esto. Viene otro y dice: “yo tengo otra idea”. ¡Muy bien, te felicito! Hacé tu revista, hacé tu diario, tus charlas, tus actividades, tu comunidad. Lo que vos quieras hacé; pero no digas que tu idea es mí idea. No digas que tu pensamiento renovador y reformista es el pensamiento del judaísmo auténtico. Eso es lo que se niega la ortodoxia a aceptar. Lo que no estamos aceptando, es la confusión en Israel de la comunidad. No queremos que haya dobles mensajes. Pero si hay alguien que tiene una opinión diferente, por ejemplo, hay mucha gente que opina que hoy en día, esto de comer Kasher o no prender la luz es anticuado. Hoy en día habría que abolir todo ese tipo de leyes del judaísmo, yo como rabino ortodoxo ¿estoy en contra de eso? No, no estoy en contra de eso. ¿Por qué voy a estar en contra? Si el opina así, yo tengo que respetar su opinión. Lo que sí voy a estar en contra de él, es que me diga que el judaísmo va a ser llamado aquél que dice que se puede prender la luz el sábado y se puede comer cerdo. Eso no lo voy a aceptar. Eso no me dice el judaísmo. Si querés crear una nueva religión, hacélo, pero no vengas a cambiar lo que es la autenticidad del judaísmo. Las opiniones se aceptan, lo que no se acepta es la falsedad. Ese es un engaño. Sustituir un concepto por el otro. La sociedad en la que vivimos, el mundo que vivimos, nos está constantemente provocando confusiones. Especialmente, los medios de comunicación. Nos confunden, nos marean.

A veces uno lee en el diario “que un rabino ultraortodoxo se convirtió en el ministro de asuntos judíos de Arafat” ¿un rabino ultraortodoxo de Meah Shearim es íntimo amigo de Yaaser Arafat? ¿Qué imagen tiene de esto? Que los ultraortodoxos están a favor de los palestinos, de entregarles tierras. Es ese el concepto que uno recibe.

Después, en la misma nota dice: “que los ultraortodoxos de M. Shearim están en contra de devolver ni siquiera un cm. a los palestinos”. Ellos mismos no saben. Es tan difícil comprender al pueblo judío, tan complicado que ni nosotros mismos sabemos quienes somos y cómo funcionamos. ¡Cómo van a entendernos ellos y después nosotros aprender de ellos qué es el judaísmo? Entonces, hay que replantearse (como dicen que el dentista hay que visitarlo una vez cada seis meses) al judaísmo también hay que visitarlo una vez cada seis meses. Hay que replantearse cada tanto, qué es ser judío. Porque tanta confusión, tanta tierra se acumula sobre los muebles, sobre la Torá, sobre el judaísmo tradicionalista, tanto polvo se acumula, que al final no vemos el verdadero judaísmo y nos confundimos. Y pasa la vida y al final nos sentimos judíos de una forma totalmente ajena a lo que es ser judío.

….

Mmm… Los diez mandamientos son parte integral de la Biblia. La Biblia tiene 5 libros. Esos 5 libros tienen 54 capítulos. En dos capítulos de esos 54, está relatada la entrega de los diez mandamientos que es una sección, una parte de las 613 normas bíblicas, que D´s revela y escribe en la Biblia, en la Torá.

Ahí vemos un caso típico de la formación de los medios de comunicación. Siempre se habla de los diez mandamientos como el valor supremo del judaísmo. En realidad para nosotros, no tiene ninguna santidad superior, el capítulo 1÷ del capítulo 7÷, del capítulo 14avo. de la Biblia. Todas las normas bíblicas fueron entregadas en el monte de Sinaí, en el desierto, al pueblo judío. Diez de ellas, no tienen más santidad que otras. Esas diez ¿por qué se entregaron por separado? Porque de esos diez mandamientos se ramifican los 613 preceptos. Por eso se entregaron aparte. Son una especie de resumen de la torá. Pero en la Biblia está escrito todo. Es más, parte de la ley oral (porque tenemos una ley escrita y una ley oral) se les entregó la torá escrita, junto con una explicación que se les fue transmitida de generación en generación. El que lee la Biblia, se va a dar cuenta, que obligatoriamente tiene que haber una ley oral. Porque muchas veces se da a entender en los versículos “y vas a hacer como se acostumbra, como te explicaron”. ¿Cómo les explicaron dónde? Leemos toda la Biblia y no se encuentra. Es explicado en la ley oral. La transmisión. Eso es la Kabalah. Lo que mucha gente hoy llama Kabalah y a veces se confunden que la Kabalah es conocimiento o estudio esotérico. No. La Kabalah es la recepción que recibimos de Moshé hasta hoy en día. La torá she be alpé. En la ley oral dice: “está prohibido al judaísmo que agregue más de lo que D´s le indicó que haga”. También está en la ley escrita “lo tosif be lo tiráh” “No puedes ni agregar ni disminuir”. Si a alguien se le ocurre “bueno, vamos a agregar una nueva ley…” ¡Está prohibido! Justamente, todas estas sectas por ejemplo, los Escenios (eran una secta del pueblo judío) pecaban por aumentar y por ser más rigurosos en la práctica de la ley. Y fueron excomulgados del pueblo de Israel. Los Tzedukim por otro lado, los Karaim, pecaron por disminuir en las normas judaicas y también fueron rechazados. O sea, para nosotros, hacer de más o hacer de menos está prohibido. Cuando decimos que en el pueblo judío está prohibido encender la luz, en el judaísmo, eso fue revelado por D´s. D´s no dijo “la luz eléctrica” pero nosotros por analogía podemos comprender que así como está prohibido realizar algunos tipos de trabajo, está prohibido realizar los trabajos que van surgiendo a medida que se desarrolla el mundo tecnológico. Nunca piensen que los diez mandamientos son lo único que tenemos los judíos como norma. Tenemos toda una Biblia escrita y tenemos una ley oral.

Nunca el pueblo judío fomentó la creación de otra religión con Ieshu. Eso fue una situación que se fue generando a medida que transcurrió la historia. Pero el pueblo judío al contrario. Nos dijimos que tenemos que encontrar una solución a este problema, porque si no, nos vamos a dividir tarde o temprano. ¿Por qué hasta cuando uno puede decir sobre algo que “es”, que es otra cosa? Algo que es A, que es B. Sobre un Picasso que no es un Picasso. No se puede mantener un concepto desvirtuado del judaísmo durante mucho tiempo. Va a llegar un momento que van a decir “cómo no podemos insertar este concepto de judaísmo en la sociedad, entonces nos abrimos y creamos una nueva religión. Ese es el peligro que presentan las nuevas corrientes. Cuando surgen al principio son considerados judíos que tienen otra forma de pensar pero con el tiempo uno se da cuenta, cuando hacemos este tipo de análisis, que no es judaísmo. Entonces, va a terminar convirtiéndose en otra religión.

Judío laico. Que no cumple ni shabat ni kasher. Entonces, ¿no es judío? Dijimos que el judaísmo es justamente estas normas divinas que D´s le reveló al pueblo. Entonces, el que no tiene ninguna relación con esas normas divinas, ninguna identificación con ellas ¿deja de ser judío por ello? No, no deja de ser judío por ello.

¿De qué depende ser judío? Nacer de un vientre judío. Es un asunto hereditario. Si es un asunto hereditario, entonces ¿cómo se puede convertir una persona que no es judía al judaísmo? Porque sería imposible la conversión.

Esto se podría entender de la siguiente manera: como si fuera que alguien tiene un título de ingeniero y hay quien ejerce su profesión de ingeniero, de médico, de arquitecto. No solamente estudió para ello, sino después de tener el título, lo empezó a ejercer, lo practica, trabaja de acuerdo a lo que él es y vive de acuerdo a lo que él estudió.

Hay otro ingeniero, arquitecto, médico, que tiene el título, pero es taxista, comerciante, empresario o profesor, pero no se dedica a lo que él estudió, a lo que es él. Judío, si tenemos que dividirlos, están aquellos que tratan de ser consecuentes con lo que son. Si el judaísmo es lo que dijimos y yo soy judío, voy a tratar de ese título ponerlo en práctica; lo que estudié, lo que soy. Hay otros judíos que siguen siendo judíos y no practican para nada. Eso no le quita su calidad y nivel de llamarse judío; como aquél médico por no practicar la medicina, no pierde su carácter de médico. Sigue siendo médico toda la vida. Y el día que quiere él retornar a la medicina, ¿qué va a tener que hacer? ¿De vuelta toda la carrera? No. Pero va a tener que hacer un pequeño curso, un aprendizaje. Le va a costar al principio hasta que él va a sentirse familiarizado (esto es muy importante porque entra un concepto más místico)

El médico que durante 10 o 20 años no practicó la medicina y de repente dice “voy a retomar”. Cuando empieza, lo encuentra como ajeno a él porque no está familiarizado. Hace mucho tiempo que no trabaja como médico. Con el tiempo empieza a rememorar, recordar. “Ah! Esto lo estudié en 2÷ año de la carrera…” Empieza a recordar todo lo que tenía en potencia adentro de él. Eso sale a la práctica cuando empieza, y encuentra una asociación. Todos los judíos tienen un título. Nacemos con un título de judío. En nuestra vida, podemos practicarlo o no. Hay gente que lo practica, consecuentemente con su ser y con su esencia. El que no lo practica, ese título, tenerlo colgado en la pared… (Hay una profecía en la torá que dice que va a llegar un día que dice que todo judío actuará consecuentemente a ella) Es como si hubiera algo interiormente dentro nuestro que nos dice: “vos tenés el título de judío, andá y trabajá”. Entonces, todas las noches cuando volvemos a casa, nos encontramos solos, vemos el título colgado en la pared y decimos “¡qué lástima, tengo un título y no lo aprovecho, no lo pongo en práctica!”

Eso es lo que nos obliga y nos conlleva a algún día encontrar de vuelta el judaísmo. Todo judío que nació de una madre judía, tiene ese título de nacimiento. Es como un poder místico que se encuentra en potencia y latente dentro de nuestro ser. La misión nuestra es descubrirlo y que no quede latente, sino ponerlo en práctica.

El hombre que no es judío, se compara a aquél que no estudió medicina y no tiene título de médico; pero sin embargo es un autodidacta.

Yo conozco mucha gente que tiene un título por ejemplo de psicólogo y conozco otra gente que no tiene título de psicólogo; pero sabe más psicología que el psicólogo recibido, porque estudió sólo, porque le interesa, porque indaga, porque analiza, lee, estudia.

Hay casos en los que uno no tiene el título pero sabe más que uno que posee el título. Entonces ¿qué es lo que tiene que hacer? ¿Puede ejercer la medicina un hombre que sabe de medicina y no tiene título? No. Está penado por la ley. Pero sabe más que el otro médico que no practica la medicina hace 20 años. Tiene más sentimiento judío que aquél judío que abandonó sus tradiciones hace 20 años y no las practica. “Yo sí practico, sí me siento judío. No nací de madre judía pero siento, conozco, estudio, analizo”. ¿Qué tiene que hacer? Conseguir un título. Pero no con unos pesos. Tiene que conseguir un título de verdad. Todo ese conocimiento, ese sentimiento tiene que pasar por un examen protocolar y legal para que le firmen el certificado, el diploma, y entonces sí, va a poder ejercer ahora la medicina. Lo mismo ocurre con aquél tipo de judío que es judío de sentimiento pero cuando empieza a indagar legalmente, no lo es. Lo que tiene que hacer, es ponerse al día con la legalidad como corresponde con la ley para poder ejercer la medicina, para poder ejercer el judaísmo. Toda nación tiene sus normas legales para incorporar ciudadanos al país. Yo tengo hijos israelim. Los mayores, cuando juega Argentina-Israel, quieren que gane Israel. Pero el más chiquito es israelí, ni sabe que es Israel. Estuvo unos meses. Es Argentino, es porteño, le gusta el asado, le gusta Argentina, no tiene acento israelí, no sabe hebreo todavía. Es totalmente argentino, un típico argentino. Sin embargo, yo quise anotarlo como argentino acá, en el país, soy padre argentino, la madre es argentina, los abuelos argentinos, y el estado no me lo permite. Recién a los 18 años él va a poder elegir su ciudadanía. Ahora es israelí para nosotros. Pero “¡escúcheme, es argentino, mírelo! Está con la banderita de boca ¿Ud. conoce un israelí así? “. “Sr. Así es la ley, a los 18 años va a poder elegir”. “¡Pero yo me siento argentino!”. “Lo lamento mucho. Ud. es israelí”.

Todo país tiene sus normas legales. Es verdad que en el sentimiento uno puede ser alguien, pero en los asuntos relacionados con la ciudadanía de los países es simplemente un aspecto legal. Pero en el asunto relacionado con la religión y el pueblo judío no es un asunto legal solamente sino es una asunto místico y espiritual.

Dicen nuestros sabios, que el proceso de la conversión, es como un proceso de recambio de la esencia del alma de cada persona. Debe estar preparado para poder enfrentarse con el judaísmo. No es solamente un derecho sino también una responsabilidad. Cuando un hombre empieza a comportarse como judío y legalmente no lo es, llega un momento que va a explotar, que no va a poder soportar porque es difícil ser judío. Es una responsabilidad muy grande. Es un peso muy grande sobre los hombros. Hace falta la ayuda de D´s para poder soportar lo que es ser judío. Soportar los insultos, las persecuciones, los desprecios cuando caminamos por la calle. Es difícil ser judío. ¿De dónde sale esa fortaleza? Llega un momento que uno se siente judío. “Me crié en el shule, voy a un club, yo soy judío” Pero tenés que pasar por el proceso legal que se llama “Gerut”, es el que me da esa fuerza espiritual para poder seguir siendo judío aún en los peores momentos. ¿Cómo existe en forma lógica y racional el pueblo judío? ¿Cómo todavía existe el pueblo judío con todas las humillaciones y persecuciones?